Mel, Beto Mitch y el décimoquinto

por el buscador


Se acabaron los tiempos en que se les podía ver juntos. Ahora no se pueden ni ver.

Se acabaron los tiempos en que se les podía ver juntos. Ahora no se pueden ni ver.

Y al final la presentación del décimoquinto mes de salario se volvió una lucha de poderes. ¿Quién diría que dar un beneficio al pueblo pondría a pelear, una vez más, a Beto Mitch y al bigotón olanchano?

Aunque Manuel Zelaya Rosales jura y perjura por su caballo “Café”, que jamás se le había ocurrido la idea de proponer un décimoquinto mes de salario, lo cierto es que desde hace días rondaba el fantasma de que lo haría el 1 de mayo, Día Internacional del Trabajo.

Esto le hubiera permitido desfilar con los trabajadores, un sueño de cualquier socialista y que en la historia de este país sólo se lo han permitido (aunque no fueron socialistas) Ramón Villeda Morales y Oswaldo López Arellano. Si no, pregúntenle a Patricia Rodas como le fue.

Seguramente las fotografías de ese encuentro, entre el poder y los trabajadores, le hubieran dado la vuelta al mundo y le habrían permitido a Mel quedar “cachetón” con el comandante Chávez, sin mencionar a los hermanos Fidel y Raúl Castro. Todo un acontecimiento.

Pero el tiro le salió por la culata, pues al parecer don Roberto Micheletti, a propósito, le aguó la fiesta y presentó a matacaballo, cuando nadie se lo esperaba, el dichoso anteproyecto.

Pero como a Mitch los trabajadores no lo quieren y a Mel si, algunos “líderes” obreros se han pronunciado con mesura sobre los beneficios      que este decimoquinto mes de salario les traería.

Consultados por los periodistas se han limitado a decir que van a “analizar” más profundamente la propuesta, cuando deberían de estar saltando en una pata. Otros, como Cristina Regalado del Comité para la Defensa de Mujeres  de Honduras (Codemuh) ha renegado abiertamente del mal parto y le ha mandado a decir al Beto que mejor desengavete unos proyectos presentados por ellas y que vendrían a beneficiar a las obreras de maquila. Bueno, eso solo demuestra lo polarizado que está el país.

A los que si se los ha llevado San Quintín es a los politicos (de los empresarios mejor ni hablamos), específicamente a Porfirio Lobo Sosa y, muy probablemente, a Elvin Santos. ¿En un año electoral qué politico con aspiraciones podría oponerse a una medida que beneficia al vulgo (léase nosotros)? Ninguno, aunque les duela.

Hemos escuchado a Pepe, casi con lágrimas en los ojos y con un nudo en la garganta, decir que está de acuerdo con el decimoquinto mes de salario y, para dar el puntillazo, sostiene que lo único malo es que lo pague el Estado porque quien debería pagarlo en su totalidad es el empresariado (siempre el pelo en la sopa).

Bueno, Pepe ya no te preocupes. Si lees bien el proyecto, te darás cuenta que lo deducible del ISR sólo es el 25 por ciento. El resto deberán pagarlo los empresarios. Y no todos, porque muy probablemente la pequeña empresa sera excenta.

Respecto a Elvin Santos seguramente ya se lo esperaba pues, siendo del mismo partido y habiendo salido tomados de la mano de la convención del pasado 18 de abril,  supongo que debió habérselo consultado antes de proponerlo. Además están esperando que esta medida le garantice la silla presidencial, tal y como ocurrió con Carlos Flores Facussé, cuando siendo presidente del Legislativo aprobó el décimocuarto mes de salario en el gobierno de Carlos Roberto Reina.

Bien, por lo pronto se ha formado una comisión que en 60 días deberá presentar ya un proyecto bien delineado sobre este tema, así que veremos qué pasa.

 

Por cierto sería bueno que vieran este artículo sobre la relacion entre la economia y el intervencionismo politico:

http://www.aipenet.com/index.php/aipe/leer-articulo/la_economia_y_el_colesterol/