El tomógrafo del Mario Rivas

por el buscador


 

 

 

El Hospital Mario Rivas

El Hospital Mario Rivas

 

 

A finales de agosto de 2006 mi padre entró en estado de coma a causa de la diabetes. Lo llevamos al hospital Mario Rivas donde de inmediato nos pidieron practicarle una tomografía. Sin dilación la persona que lo atendió nos explicó que el tomógrafo del hospital estaba malo por lo que nos dio una tarjeta con números de teléfono, dirección y tarifas de un negocio privado donde nos aconsejaba llevarlo porque allí “nos darían descuento”.

 

De más está decir que debimos conseguir ambulancia. Por cierto, allí también estaba una doctora que nos sugirió un servicio de ambulancias, por el cual también nos darían descuento.

 

El 20 de octubre de 2007 se repitió la historia. Mi mama sufrió un accidente cardiovascular (lo que comúnmente conocemos como derrame cerebral) y quedó inmóvil de la parte izquierda de su cuerpo.

Aunque le hicimos todas las pruebas que pidieron, a mi papá nadie le prestó mayor atención y después de 15 días de sufrimiento murió el 13 de septiembre de 2006.

Nuevamente la llevamos al Mario Rivas y, adivinen qué.  Claro, el tomógrafo estaba malo por lo que otra vez surgieron propuestas para llevarla a tal o cual negocio. Ella murió menos de dos meses después, el 3 de diciembre.

En una circunstancia menos grave, una tía mia se sometió a principios de este 2009 a un tratamiento en el Mario Rivas por una sinusitis y le sugirieron hacerse una tomografía, porsupuesto en una clínica de diagnósticos privada porque el tomógrafo… está malo.

Cuando uno pregunta qué pasa con el aparato sólo se obtienen respuestas a la ligera, como: “le hace falta una pieza que la están cotizando en Estados Unidos” o “no hay presupuesto para repararlo”.

Hace falta que alguien se interese seriamente en el tema porque sería terrible  que del sufrimiento de muchos hondureños unos pocos estén medrando. Generalmente los técnicos que trabajan en el hospital público son los mismos que se desempeñan en las clínicas privadas, con la única diferencia que en el público se van a sentar porque el aparato siempre está malo.

Es necesario que la Fiscalía averigüe qué sucede con el tomógrafo, porque no es posible que pase tanto tiempo en mal estado. Si ya dio su vida útil y no tienen presupuesto, pues hay que hacer maratones (se hacen para casi todo) y recaudar fondos para comprar uno nuevo. Pero si se llegase a comprobar  que hay un boicot para mantenerlo en mal estado pues que se acuse a los responsables y se les hunda en la ergástula más sucia del presidio sampedrano.