La muerte de una mujer se convierte en símbolo de la crisis Iraní

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TOMADO DE THE NEW YORK TIMES

Escrito por: NAZILA FATHI

Traducción libre por Rubén Escobar para LA BÚSQUEDA

ADVERTENCIA: ESTE VIDEO PUEDE RESULTAR OFENSIVO PARA ALGUNAS PERSONAS. ADEMÁS NO ES RECOMENDABLE QUE LO MIREN NIÑOS

El dolor, la angustia y la impotencia de ver morir a alguien sin que puedas hacer nada para evitarlo es igual en todas partes. Indistintamente del idioma que hables o del Dios al que le implores.

TEHERÁN —

Hacía calor en el auto, por lo que la joven y su instructor de canto salieron a tomar aire fresco en una tranquila calle fuera del centro, no lejos de las protestas antigubernamentales a las que se habían aventurado a asistir.

De repente un disparo resonó y la mujer, Neda Agha-Soltan, cayó a tierra. “Me quemó”, dijo antes de morir.

El sangriento video de su muerte, que circula desde el sábado en Irán y en todo el mundo, ha convertido a la joven  Agha-Soltan, en  un símbolo del movimiento antigubernamental, pese a que, según sus familiares, a la muchacha de 26 años no le interesaba la política.

Su muerte ha causado una profunda indignación en una sociedad marcada por la cultura del martirio, aunque la palabra en sí misma ha caído en descrédito porque el gobierno, para justificar sus medidas represivas, ha manifestado que mártires son los soldados iraníes que murieron en la guerra Irán-Irak.

El trágico destino de Agha-Soltan ha tenido impacto particularmente entre las mujeres, que han estado a la vanguardia de muchas de las protestas en todo el territorio iraní.

“Me preocupa mucho que todos los sacrificios hechos la semana pasada, la sangre que fue derramada, pueda quedar como desperdicio”, dijo una mujer que llegó a velar a Agha-Soltan el lunes en las afueras de la mezquita de Niloofar. “Lloro cada vez que veo la cara de Neda en la televisión”.

Sitios opositores en la web y canales de televisión, que los iraníes ven con antenas satelitales, han mostrado el vídeo en repetidas ocasiones. En el se observa como sale a borbotones la sangre del cuerpo de Agha-Soltan mientras muere. El lunes en la tarde había 6,860 entradas por ella en el web site de Google en lengua persa. Algunos sitios sugieren cambiar el nombre de la Calle Kargar, donde fue asesinada, por el de Calle Neda.

Mehdi Karroubi, uno de los candidatos presidenciales de la oposición en las elecciones celebradas este mes, la llamó “mártir” en su página de Internet. “Una muchacha que no tenía un arma en sus suaves manos, o una granada en su bolso, se convirtió en una víctima de un matón apoyado por un horrible aparato de inteligencia”.

Sólo fragmentos de información han trascendido sobre Agha-Soltan. En su mayoría, amigos y parientes estaban temerosos de hablar, y el gobierno interrumpió los intentos de velarla públicamente. Ella estudiaba filosofía y tomaba lecciones de canto de forma clandestina, pues las mujeres tienen prohibido cantar en Irán. Su nombre significa “voz” en persa, y muchos la están llamando ahora “La Voz de Irán”.

Su prometido, Caspian Makan, contribuyó a hacer una entrada en la Wikipedia en persa. Dijo que ella nunca apoyó a ningún candidato en particular. “Quería libertad, libertad para todos”, dice la entrada.

Su instructor de canto, Hamid Panahi, ofreció un vistazo de sus últimos momentos.

Dijo que ambos decidieron dirigirse a casa después de quedar atrapados en un enfrentamiento con grupos que blandían garrotes en el centro de Teherán. Luego salieron del carro. “Escuchamos un disparo, y la bala asestó a Neda justo en el pecho”, explicó. La bala fue disparada desde el techo de una casa particular al otro lado de la calle, quizás por un francotirador, dijo. En un post en Facebook, que mostraba el vídeo, un doctor anónimo decía que trató de salvarla pero no pudo porque la bala le hirió el corazón.

“Estaba tan llena de vida”, dijo un pariente que aceptó hablar bajo anonimato. “Cantaba música pop”.

El familiar dijo que el gobierno les había ordenado enterrar a  Agha-Soltan inmediatamente y les prohibió ofrecerle un servicio funerario.

Las fuerzas paramilitares estuvieron prontas a detener servicios memoriales en todas partes. Más de una docena de hombres barbados montados en motocicletas dispersaron a un grupo de unas 70 personas reunidas en las afueras de la mezquita Niloofar, el lunes. Las autoridades ordenaron a las mezquitas no ofrecer servicios a ninguna de las víctimas de las manifestaciones de los últimos días.

“Váyanse, piérdanse”, gritaban, mientras la policía sólo se dedicaba a mirar.

Pero un oficial de policía, observando a los milicianos, dijo una oración en voz alta junto con la multitud: “Que la paz sea sobre la profeta y su familia”.

Mientras la familia de Agha-Soltan celebraban una ceremonia privada el lunes, también se alejaban de los reporteros y rechazaban hablar. “No se les permitió ni siquiera colgar una cinta negra”, dijo un pariente.

Durante mucho tiempo, los funerales han servido como sitios de mítines en Irán, ya que se acostumbra tener una semana de luto y un largo servicio memorial que se extiende por 40 días después de la muerte. Durante la revolución de 1979, ese ciclo generó una provisión constante de nuevas protestas y muertes.

Pero las historias de muertes también han sido importantes en las tradiciones populares que giran en torno a la existencia de la república islámica.

El gobierno se retrata a sí mismo en el papel de Hussein, el nieto del Profeta Mahoma, asesinado por un enorme ejército extranjero durante la batalla del siglo VII por el Islam, el cual dio lugar a la secta Shiita que predomina en Irán.

Los días de los profetas y santos que se cree fueron asesinados al servicio de la fe marcan el calendario de fiestas cívicas, llevándose 22 días del año.

Por ello la adulación pública de Agha Soltan podría crear un símbolo religioso para la oposición y minar el apoyo del gobierno entre los fieles que creen el Islam aborrece la matanza de civiles inocentes.

Un poema que circula en el Internet explícitamente vincula su muerte a otros símbolos del movimiento de protesta:

Quédate, Neda

Mira a esta ciudad

Las bases sacudidas de los palacios,

La altura de los arces de Teherán

Ellos nos llaman “polvo” y si es así

Vamos a ensuciar el aire del opresor

No te vayas, Neda

Ella se ha convertido en la cara pública de un número desconocido de iraníes que han muerto en las protestas. Mientras la televisión estatal ha reportado diez muertes y la radio estatal diecinueve, se cree que el total podría ser mucho mayor.

Un testigo dijo que el cuerpo de un muchacho de 19 años que fue asesinado en Teherán el domingo fue entregado a la familia sólo después de que pagaran 5,000 dólares.

Sin embargo, para muchos iraníes, la muerte de una mujer tiene un significado especial.

“Sabemos de bastante gente que ha muerto, pero es tan duro ver a una muchacha, tan joven e inocente, morir de esta manera”, dijo una mujer de 41 años que se identificó como Alireza.

Las mujeres se convirtieron en un blanco particular después de que el Presidente Mahmoud Ahmadinejad comenzó a apretar las restricciones que previamente se habían relajado. Miles de mujeres han sido arrestadas o intimidadas porque no se adhirieron con precisión al código de vestir islámico en sitios públicos.

Mir Hussein Moussavi, el candidato que lideraba la oposición, hizo campaña junto a su esposa, Zahra Rahnavard, y otras prominentes mujeres iraníes que le acompañaron en sus concentraciones porque él prometía mejorar el estatus de las mujeres.

Una mujer llamada Hana posteó un comentario en el sitio web del señor Karroubi: “Estoy viva pero mi hermana fue asesinada. Ella quería que el viento soplara en su cara; quería ser libre; quería sostener la cabeza en alto y decir: soy iraní. Mi hermana murió porque no hay vida aquí; mi hermana murió porque la tiranía no tiene fin”.