Michael Jackson y su legado

por el buscador


Por Selvin Fernández
Periodista

Puedo entender las razones por las cuales mucha gente se puede sentir apesarada por la muerte repentina del cantante MIchael Jackson, pero no puedo compartir ese sentimiento.
Como amante de la música, aprecio algunas de sus canciones, como “Beat it”, cuya guitarra espléndida fue interpretada magistralmente por Eddie Van Halen.
Pero la gente ignora o finge demencia con la persona de Michael Jakson. Fue llevado a la tribunales acusado de uno de los peores delitos que existen en el mundo: la pedofilia.
Nadie dice nada de ese tema. Todos hablan del artista que dejó un gran legado al mundo de la música. Reconozco que Jakson tenía mucho talento, para cantar, para bailar y componer sus canciones y que lograrlo, no le fue nada fácil.
No sólo en una ocasión Jakson fue llevado a los tribunales por pederasta. Como padre de familia, no puedo creer que mucha gente ignore este detalle.
No se puede idolatrar a alguien que haya estado acusado de abusar de niños, de esos pequeños inocentes que fueron víctima de la enfermedad de Michael Jackson.
Ese fue su defecto, entre otros, como pretender convertirse en blanco, un hombre de otro color; vaya usted a saber que experimentos se hizo el cantante para cambiarse la coloración de su piel.
Sin embargo esto no es nada grave comparado con los abusos infantiles. Intolerable desde de todo punto de vista. Creo que los fanáticos de Latinoamérica nunca creyeron en la culpabilidad de su ídolo y siguieron venerándolo.
Pienso que Michael Jakson fue también una víctima, quizá de un exigente padre que lo obligaba a trabajar de manera extraordinaria para alcanzar sus objetivos. Desconozco que otras barbaridades haya sufrido el artista durante su formación profesional, pero lo cierto es que nada puede justificar su aberracción, su fijación por los niños.
El comportamiento público del cantante, originario de Gary, Indiana y nacido el 29 de agosto de 1958, nunca fue normal. Por algún tiempo anduvo con su rostro cubierto completamente. Luego apareció con un tapabocas y alguna vez dijo que quería ser inmortal o al menos llegar a vivir 100 años.
No pasó de los 50. Nunca tuvo acercamiento directo con su fanáticos como suelen hacerlo la mayoría de los artistas que asisten a conferencias de prensa, firman autógrafos o se presentan constantemente en programas de televisión en vivo.
Siempre estuvo marcado por llevar una vida llena de egocentricidades, alejado de todo, pero con un común denominador en su vida: los niños.
Se dijo que preparaba una gira mundial y que sería acompañado por un grupo de niños que le ayudarían en los conciertos alrededor del mundo, cosa que no sucedió por su repentina muerte en una casa que alquilaba en Los Angeles, California.
Michael estuvo mucho tiempo que no se hablaba con su papá Joe Jackson, pero en sus comentarios siempre agradeció su protectorado. Sin embargo, Michael, a quien siempre alababa públicamente era a su madre Katherine Jackson, a quien le prodigaba un amor celestial.
Una vez Michael escribió. “Mi madre sabía que su polio no había sido una maldición, si no una prueba a la que Dios la había sometido para que la superase y ella inspiró en mí un amor por El, que siempre conservaré. Me enseñó que mi talento para cantar y bailar era tanto obra de Dios, como una puesta de sol hermosa o una tormenta que dejara nieve para que los niños pudieran jugar con ella. A pesar de todo el tiempo que pasamos ensayando o y viajando, mamá encontraría tiempo para llevarme al Salón del Reino de los Testigos de Jehová, usualmente con Rebbie y LaToya”.
Sea como sea, que Dios perdone sus errores terrenales y que la tierra la sea leve. Algo que no puedo desconocer es que deja un gran legado a la música y ese título de “Rey del Pop”, se lo ganó con creces.