El golpe y los medios

por el buscador


falaciaPor sus hechos los conoceréis. Los hondureños hemos aceptado como parte de la realidad que los dueños de La Prensa, El Heraldo,  La Tribuna, Televicentro,  Radio América,  y HRN fueron parte del complot golpista que culminó con el exilio del presidente Constitucional, Manuel_Zelaya Rosales.  Algunas de estas empresas incluso pagaron a sus empleados desde el jueves 25 de junio, cinco días antes de la fecha normal de pago y tres días antes del golpe, pues preveían que podía haber problemas y necesitaban que sus empleados estuvieran solventes económicamente.

Desde el día del golpe esos mismos medios nos han mentido en reiteradas ocasiones, tratando de convencernos  que no hubo golpe de estado, que el presidente Zelaya cometió delitos  y por eso mereció el golpe, que el presidente no era presidente,  que las balas de los militares asesinos no eran balas si no patitos de hule para que jugaran los perros, en fin.

Pero el colmo de la torpeza, donde queda evidenciada la mala intención de mentir y manipular, se dio el pasado martes, cuando La Prensa publicó la fotografía del joven asesinado por los militares el domingo pasado, pero antes le hicieron una limpieza quirúrgica con photoshop para quitarle hasta la última gota de sangre en su camisa y el hilo de masa encefálica que caía sobre el piso.

Seguramente querían dar el mensaje de que el gobierno golpista no está manchado con la sangre de hondureños humildes, como lo ha venido pregonando Roberto Micheletti. Pero a estas alturas la realidad es demasiado grande, y ya no se puede ocultar con la alianza traidora de unos cuantos periodicuchos.

Sin embargo, la cosa no paró allí. Siguiendo su línea de torpeza y estupidez volvieron a mentir y publicaron una “aclaración” donde aseguran que todo se debió a un “error de proceso” por lo que la foto “salió distorsionada” y pide disculpas “por la falla que contradice la política editorial de La Prensa”.

Consulté con un amigo que trabaja en diseño gráfico  desde hace varios años sobre la posibilidad de que toda esa sangre desapareciera por “arte de magia”. Me dijo que para borrar esas manchas debía trabajar entre 15 y 20 minutos.

Se equivocaron al publicar una foto retocada. Luego tratan de enmendar y son incapaces de reconocer que nos mienten descaradamente y vuelven a equivocarse al argumentar “errores de proceso”.

Bueno, al menos ahora sabemos quién es quién en nuestra amada Honduras.