La camiseta de la polémica

por el buscador


Flor Guevara, madre de Amado, cuando entregaba la camiseta a La Pichu

Flor Guevara, madre de Amado, cuando entregaba la camiseta a La Pichu

Algo raro pasó aquí. Primero aparece Flor Guevara entregando la camiseta firmada, supuestamente por su hijo Amado, a Hortencia Zelaya, La Pichu. Incluso la camiseta tiene dedicatoria: a mi amigo el presidente Manuel Zelaya y la firma del jugador. Horas después, aparece el seleccionado en Fútbol a Fondo (programa que nunca veo), en un canal de Rafael Ferrari, uno de los gestores del golpe, diciendo que quiere aclarar que él no ha enviado la camiseta, que desde el partido sólo entregó dos de ellas, una a Johny Palacios porque se la pidió y otra a su esposa. El jugador se refirió al tema sin que le preguntaran nada, como si estuviera impelido a hacerlo con urgencia.

El presidente Zelaya y su esposa, Xiomara, cuando mostraban la camiseta de la polémica

El presidente Zelaya y su esposa, Xiomara, cuando mostraban la camiseta de la polémica

También llamó a Radio América, otro medio golpista, para decir que si había firmado la camiseta pero que no sabía el destino que le daría su madre. ¿Firma una camiseta para su “amigo” Manuel Zelaya y no sabía a quien se la enviarían? Por favor, hay que ser un iluso para creer eso. 

Hoy dice en La Tribuna que todo fue una sacada de su madre, con la cual “no comparte ideologías”. Me parece que este ya no tan muchacho no midió la trascendencia de sus actos al enviar la camiseta y después tuvo que “echar el culo al charral”, tragar gordo y retractarse.

Puedo imaginar a Rafael Ferrari y a Rafael Callejas, dos hipergolpistas, llamándolo y advirtiéndole que si no se retractaba quedaba fuera del Mundial, un proceso de clasificación que el volante jugó cuatro veces, desde 1998, y que hasta hoy cumplió satisfactoriamente con la llegada a Sudáfrica. Lástima por él, porque pudiendo estar del lado del pueblo decidió unirse a los lameculos.