Cárteles mexicanos son los dueños del negocio en América

por el buscador


Colombia se ha convertido en un "puerto de embarque" para los carteles mexicanos.

Las historias de personajes como Pablo Escobar Gaviria, los hermanos Rodríguez Orejuela y otros capos colombianos de la droga ahora son solo leyendas porque el ilícito negocio ha pasado a manos de mexicanos, quienes son los todopoderosos de América.
“Hoy en día la que pone capital es la mafia mexicana o cárteles que disponen de capitales ingentes. Estas cantidades de dinero se entregan a las mafias colombianas que administran estos capitales y que, naturalmente, los invierten en Colombia, Perú y en Bolivia”, aseguró el coronel boliviano Oscar Nina, director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) en su país.
En octubre pasado esa fuerza operativa hizo un vasto operativo en la localidad de San Matías, al este de Bolivia, donde no pudieron capturar a ningún narco ni decomisaron droga. A criterio de Nina, eso se debió a que los cabecillas del crimen organizado no están en Sudamérica, si no en México.
“Lo que hay en nuestro país no son cárteles, sino organizaciones criminales que son los sirvientes de los colombianos, que, a su vez, trabajan para los mexicanos. Ese es el nivel de una organización”, agregó.
“El movimiento del narcotráfico en el mundo (depende de) estas organizaciones mexicanas. Todos trabajan para ellos. Exportan (los cárteles mexicanos) cocaína a Europa, Estados Unidos, África y Asia”, relató.
Antes de eso, el ex jefe antidrogas de Bolivia, Ernesto Justiniano, había reconocido que organizaciones criminales mexicanas y colombianas estaban ingresando a Bolivia para contactar proveedores de cocaína. Los mexicanos controlan la comercialización del polvo blanco en Estados Unidos y Europa.
Bolivia “está produciendo tanta cocaína que no tiene cómo exportarla toda”. El 80% de la coca que sale se va a Brasil, afirmó.
Bolivia es el tercer país productor de coca -materia prima para la elaboración de cocaína- después de Colombia y Perú. Justiniano considera que a final de 2009 Bolivia tendrá una producción de 150 toneladas de cocaína. En Perú se calculan 290 toneladas y en Colombia, 600.
Según la ONU, en territorio boliviano hay unas 30.000 hectáreas de coca, de las que sólo 12.000 son consideradas legales, para usos tradicionales como masticación, infusión y ritos religiosos andinos.

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