Turquía quiere repatriar los restos de San Nicolás

por el buscador


En mi niñez lo conocíamos sólo como San Nicolás. Era la época donde reventábamos cohetes con libertad y las calles amanecían tapizadas con pedacitos de papel sobrantes y podía sentirse en el aire el olor a azufre y humedad. Entonces todo era felicidad.

Con los años, la influencia de las películas gringas y la proliferación de escuelas bilingües nos trajeron los términos Santa Claus y Papa Noel. Además La Prensa y sus aliados terminaron de matar la Navidad al iniciar millonarias campañas contra los petardos, tratando de convertir esas fechas en momentos aburridos con el pretexto de que son un peligro para los niños. Palurdos.

Hace muchos años y gracias a un almanaque de Escuela para Todos me di cuenta que San Nicolás si existió. Que era un sacerdote de Mira, antigua Grecia y actual Turquía, dedicado a hacer el bien y que utilizó la fortuna familiar para ayudar de forma anónima a los pobres de su ciudad ¿oíste cardenal golpista? El hombre se iba en las noches y lanzaba por las ventanas bolsas con dinero a la gente necesitada.

Pues resulta que unos marinos italianos se llevaron el cadáver de San Nicolás, de Turquía a su país, en el año 1087 y ahora el gobierno otomano quiere repatriar sus restos.

Ya han anunciado que emprenderán una campaña para convencer a Italia que entregue los restos, que se encuentran en la Basílica de San Nicolás. Incluso muchos lo llaman “San Nicolás de Bari”, haciendo creer erróneamente que ese es su lugar de origen o que allí vivió.

Los medios turcos recogieron este 1 de enero los planes del ministro turco de Cultura, Ertugrul Günay, para crear un museo dedicado a la cultura Licia, una antigua región de Asia Menor en lo que hoy es la provincia turca de Antalya (sur).

“San Nicolás nació en Patara, un antiguo nombre de Antalya, y murió en el distrito de Demre. Sus huesos fueron robados por marineros italianos en 1087 y llevados a Bari (sur), en Italia”, ha declarado el responsable turco.

San Nicolás nació en Patara, un antiguo nombre de Antalya, y murió en el distrito de Demre. Günay aseguró que los restos mortales del santo serán reclamados para formar parte de los fondos del proyectado museo de la ciudad de Demre, que se instalará en un antiguo edificio romano.

“Aún tenemos que discutir del museo con los historiadores. No hay calendario, de momento. Una vez que la restauración del edificio esté terminada, por supuesto que daremos pasos para exhibir allí los huesos de Santa Claus”, explicó el ministro.