Pepe Lobo, los medios y sus candidatos

por el buscador


Desde arriba, de izquierda a derecha: Juan orlando Hernández, Miguel Pastor, Salvador Nasralla, Xiomara de Zelaya, Mauricio Villeda y Yani Rosenthal.

La pesa política ya se abrió. Las precandidaturas en los partidos  tradicionales, Liberal y Nacional, ya se están definiendo y así los medios de comunicación han comenzado a hacer sus movimientos, a calcular sus posibilidades y a establecer sus alianzas para jugar siempre a ganar, que pierdan los demás.

El presidente Porfirio Lobo ya tiene su candidato para las elecciones internas que se realizarán el próximo 30 de noviembre: Juan Orlando Hernández, presidente del Congreso Nacional, o como le dice la gente: “Juan Robando Hernández”.

El último golpe a favor de su amigo lo dio Lobo el pasado 7 de marzo, cuando separó del gabinete al ministro de Obras Públicas, Miguel Pastor. Seis meses antes había despedido al canciller Mario Canahuati y al ministro de Seguridad, Oscar Álvarez. Los tres eran vistos como aspirantes a la candidatura presidencial por el Partido Nacional.

De un plumazo, Lobo los quitó del foco público, del alcance de los flashes de las cámaras y de los micrófonos para dejarlos en la llanura, si querían competir por la presidencia. Mientras tanto, su candidato, Juan Orlando, sigue echando mano de los fondos del Congreso para hacerse campaña personal disfrazada de campaña institucional.

Un día después de su despido, Pastor anunció sus aspiraciones presidenciales, mientras que Oscar Álvarez, decepcionado de la política pidió permiso en el Congreso Nacional (es diputado) y dijo que se iba del país para estar más tiempo con su familia, que reside en Houston. Mario Canahuati no ha mostrado intención de reorganizar su movimiento político, que lo hizo aspirar a la presidencia para las elecciones internas en el 2009.

Estos últimos movimientos en la política interna han hecho que los medios más importantes vayan arrimándose a sus candidatos. El ahora ex ministro y también ex alcalde de Tegucigalpa (2002-2006) Miguel Pastor tiene un hermano gemelo, Sebastián Pastor, que está casado con Pía Ferrari, hija de Rafael Ferrari, propietario de Televicentro, un consorcio que agrupa a los principales canales de televisión y emisoras del país, y cuya influencia data desde 1959 en el campo de la televisión y desde 1933 en el campo radial.

Las palabras de Pastor en las radios y en los canales de la familia Ferrari – Villeda son la ley, mientras que cada vez más se cuestionan los actos del presidente Lobo y de su delfín, Juan Orlando.

Y como entre compadres se entienden…o como diría aquel, entre grupos de poder se entienden, los Ferrari desde hace muchos años hacen un temible tándem con los diarios de Jorge Canahuati Larach: La Prensa, que se edita en San Pedro Sula; y El Heraldo, que se publica en Tegucigalpa. Todas las campañas iniciadas en Televicentro tienen eco en estos dos periódicos, y viceversa, de modo que cuando este grupo de medios dicen una mentira, se convierte en verdad de tanto repetirla.

También en La Prensa y El Heraldo el mero gallo es Miguel Pastor, por lo que en los últimos días términos como cacería política emprendida por Porfirio Lobo o acusaciones contra la corriente de Juan Orlando Hernández se han convertido en moneda corriente.

Pero los grandes medios no solo le apuestan a los partidos tradicionales. Aunque los grandes empresarios que financiaron el golpe de Estado de 2009 no acepten públicamente que algo cambió en la mente de la gente, del vulgo, del pueblo, tras bambalinas ellos hacen sus ajustes en la política para que no se les vaya chancho con mazorca.

De la Resistencia contra el golpe de Estado nació el Partido Libertad y Refundación (Libre), que lidera el ex presidente Manuel Zelaya. Su esposa, Xiomara de Zelaya, será la candidata presidencial.

Todos los sondeos colocaban a la señora entre las favoritas en la intención de voto de la gente, por lo que de inmediato los golpistas comenzaron a buscar una figura fuera de la política tradicional que le hiciera contrapeso y la hallaron en Salvador Nasralla, presentador de deportes de Televicentro, ingeniero de profesión, de más de 60 años, con botox en los cachetes, soltero, sin hijos, y quien también tiene un show de preguntas y respuestas donde sale con un short ajustado y con camisetas escotadas que dejan ver su peludo pecho.

De inmediato los espacios se le han abierto a Nasralla en los canales y radios de su patrón Rafael Ferrari. Publica una columna en el diario La Prensa de Jorge Canahuati, donde suelen entrevistarlo, y sus actos son seguidos por todos los medios que apoyaron el golpe de Estado.

Además,  Juan Ramón Martínez, quien utiliza sus columnas para defender el golpe de Estado y fustigar a todos los que se oponen, le ha dedicado sendos mamotretos declarándolo casi un iluminado, cuando hasta hace poco no tenían nada en común el “analisto” y el eterno adolescente de los ojos maquillados. El mismo Nasralla utiliza la tribuna de deportes para hablar de política y de su recién conformado Partido Anticorrupción ¿Por qué se lo permite Ferrari?

Como resultado: Xiomara de Zelaya y Salvador Nasralla lideran la intención de voto. Los medios, y los que están detrás de ellos, nunca pierden.

En el Partido Liberal las cosas no son muy diferentes. La Tribuna, diario publicado en Tegucigalpa, es propiedad del expresidente Carlos Roberto Flores Facussé, hombre frío, prepotente, de línea dura, que apoyó el golpe de 2009.

Aunque en La Tribuna los espacios están abiertos para todos los movimientos políticos, en sus titulares se comienza a ver cierta inclinación hacia Mauricio Villeda, precandidato que aglutina a todos los liberales que fueron parte del golpe de Estado.

Los otros dos medios importantes del país: Diario Tiempo y Canal 11 son propiedad del magnate Jaime Rosenthal, reconocido miembro del Partido Liberal y quien durante dos décadas intentó convertirse en candidato presidencial, sin éxito.

Ahora ha tomado la batuta su hijo, Yani Rosenthal, abogado de profesión y actual diputado, quien deberá enfrentarse a la maquinaria de Mauricio Villeda. De más está decir que estos dos medios, Diario Tiempo y Canal 11, son utilizados para difundir las acciones políticas del primogénito de esta familia de origen judío, cuyo patriarca llegó de Rumania hace más de 90 años, y ahora es propietaria de más de 50 empresas en rubros claves como cemento, medios de comunicación, producción de café y cacao, sector cárnico y urbanizadoras.

Definitivamente los grandes medios nunca pierden. Sus estrategias están ya delineadas, mientras que los otros están atomizados y se conforman con un contratito de publicidad que les permita seguir respirando.

Anuncios