Villeda: triunfo de la ignorancia o fraude informático

por el buscador


 

El supuesto triunfo de Mauricio Villeda en las elecciones internas de Honduras solo pueden significar dos cosas: el hondureño es el pueblo más ignorante del mundo o el sistema electoral es el más corrupto en la historia de la humanidad.

Hasta antes del domingo usted hablaba con la gente en la calle y nadie decía que votaría por este personaje, cuyo mayor mérito en el ámbito público ha sido fungir como representante de Roberto Micheletti y de Elvin Santos en diferentes instancias políticas. Su falta de méritos es tal que para decir algo bueno de sí mismo debió de recurrir a los supuestos logros de su padre para hacerse propaganda en la televisión y en vallas publicitarias.

En las calles de San Pedro Sula por cada vehículo particular con stickers de Villeda se podían observar hasta diez con imágenes de Yani. En las redes sociales la gente está hablando espontáneamente de que al joven político liberal “se la pusieron”.

Sin embargo, por arte de magia, Villeda se convirtió en un fenómeno político con una diferencia de más de 40 mil votos. Algunos dicen que fueron votantes “espirituales”, porque nadie los vio.

No sería la primera vez que suceden este tipo de fenómenos creados por la informática. Ya sucedió con el actual presidente en unas elecciones marcadas por el abstencionismo sucedió que a medianoche el sistema colapsó y las autoridades electorales no pudieron dar resultados que se acercaran a lo definitivo. Al día siguiente todo estaba bien: Porfirio Lobo era el presidente más votado en la historia de Honduras y esas elecciones fueron las más concurridas en la historia. De allí le viene el mote popular “Pepe Inflado”, inflado con los votos informáticos.

Hubiese sido un fracaso para el gobierno golpista de Roberto Micheletti decir que sus elecciones espurias no tuvieron respaldo popular. Siento que ahora, han utilizado las mismas técnicas fraudulentas para coronar a su pupilo, el no menos golpista Mauricio Villeda.

Voy a seguir pensando que estas elecciones primarias fueron un gigantesco fraude, porque la otra opción sería que el pueblo hondureño es ignorante, sin remedio, que se sigue convenciendo con paja barata preparada por mercadólogos y que sigue apostando a seudo-líderes que durante cien años nos han llevado por la senda de la miseria.