Padre Melo: estoy preparado para morir

por el buscador


Fuente: Catholic Herald

 Ismael Moreno 18 11 2014

WASHINGTON.-

Siete meses después de que un colega en la defensa de derechos humanos fuera asesinado, el  padre Ismael Moreno es pragmático sobre la posibilidad de correr la misma suerte.

El padre Moreno, director de la jesuita Radio Progreso, le dijo al American Catholic News Service que el asesinato en abril del director de mercadeo de la estación, Carlos Mejía Orellana, permanece sin resolver. Mejía fue apuñalado dentro de su casa en El Progreso, cerca de la peligrosa San Pedro Sula.

Los disparos que se escuchan regularmente en todo el país “decimos que son normales”, dice el padre. “Probablemente esa es la forma en que voy a morir, no por causas naturales. Estoy preparado para eso. Si algo sucede, la gente está dispuesta a seguir adelante. Ellos saben dónde están mis documentos”.

El crimen de Mejía se produjo después de otro asesinato sin resolver de un trabajador de Radio Progreso, hace tres años. Nery Jeremías Orellana, un corresponsal de la emisora, murió a tiros en 2011.

El padre Moreno afirmó que las autoridades se han negado a dar información acerca de la investigación sobre la muerte de Mejía, y se han limitado a decir que hay una orden de arresto pendiente de ejecución.

“No querían enseñárnosla ni darnos un nombre,” dijo. Luego, hace más de un mes, la fiscal a cargo del caso fue asesinada. Ella también estaba investigando el reciente asesinato de Margarita Murillo, una destacada defensora de los campesinos.

El sacerdote dijo que en una base del día a día, sus familiares y amigos en Honduras enfrentan más riesgo de muerte que él, porque la vida de todo el mundo está plagada de peligro debido a que la delincuencia está fuera de control.

“Nuestro equipo cuenta con un protocolo de seguridad”, dijo. “No dejamos la ciudad solos y siempre decimos a alguien hacia dónde vamos.”

“Pero llevamos una vida normal”, dijo, en parte gracias a un guarda de seguridad asignado a él por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El padre reconoció que el gobierno de Honduras le ofreció la protección de un agente de policía, pero él no aceptó.

“Según estudios realizados, siete de cada diez policías en Honduras están vinculados con el crimen organizado”, señaló. “Eso sería como poner al enemigo a mi lado”.

El padre explicó que los peligros para los periodistas y activistas sociales como él, no vienen de pertenecer a la izquierda o a la derecha. “El problema es transmitir noticias” sobre lo que realmente pasa en el país. “La ley del más fuerte” es lo que prevalece en Honduras. “Y yo no estoy con los fuertes”, dijo Moreno.

El padre estuvo en Estados Unidos para participar en una serie de eventos, incluyendo citas con miembros del Congreso, con miembros de la comunidad jesuita, y un discurso en la vigesimoquinta vigilia y protesta anual del SOA Watch (un movimiento que pide el cierre de la Escuela de las Américas, ahora conocida como Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en Seguridad).

En sus reuniones el padre Melo hizo lo posible para ayudar a los estadounidenses a entender por qué tantos hondureños han huido del país, incluyendo a más de 18.000 niños no acompañados que fueron detenidos en la frontera de Estados Unidos en el año fiscal 2014.

 TLC

Según Moreno, es el momento de revisar el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos, que entró en vigencia hace diez años.  Es cierto que el TLC ha traído nuevo capital a su país, pero sólo a un pequeño porcentaje de dueños de negocios que ya controlaban la mayor parte de la riqueza de Honduras, dijo.

Una gran parte del beneficio generado por la reducción en las restricciones al comercio sale del país, agregó.

Los altos índices de violencia en Honduras – tiene una de las tasas de homicidios más altas del mundo, según las Naciones Unidas -, la tasa de desempleo de más del 50 por ciento, el rápido deterioro de las condiciones de vida y la alta tasa de inmigración a los Estados Unidos y otros países están todos relacionados con las desigualdades vinculadas al TLC, dijo.

Hizo un llamamiento para un “examen profundo de este modelo económico”, así como a la inversión para fortalecer las pequeñas y medianas empresas.